domingo, 12 de marzo de 2017

Alimentación complementaria y destete.

Un bebé debe recibir la cantidad suficiente de alimento para tener un crecimiento adecuado, el mejor alimento del que se dispone es la leche materna, la cual es altamente apta para las necesidades nutritivas del bebé, hasta los seis meses de edad, después requiere alimentos complementarios.
Durante los primeros dos años de vida del lactante, la energía que requiere para su desarrollo proviene esencialmente de la leche materna, por lo que es importante desmentir creencias equivocadas que provoquen que las madres dejen de amamantar después de los seis meses.
El bebé tiene tres etapas de desarrollo en su alimentación:
  • Periodo de lactancia exclusiva: abarca los primeros seis meses de vida en los cuales no debe recibir, agua, té ni algún otro tipo de alimento.
  • Periodo de transición: etapa en la que el bebé se prepara para conocer nuevos sabores y consistencias de alimentos diferentes, ocurre entre los 5 y 8 meses de vida.
  • Periodo adulto modificado: etapa en la que se entrena al lactante a recibir alimento de la familia jutno con más leche materna

Riesgos de una alimentación complementaria temprana:
  • Disminución en producción láctea.
  • Acortamiento del tiempo de lactancia.
  • Riesgo incrementado de infecciones y alergias.
  • Aumento en riesgo de desnutrición y malnutrición.
  • Riesgo de nuevo embarazo.
  • Impacto en economía familiar.

¿Qué es necesario valorar para introducir alimentos complementarios?
Algo importante es la presencia de reflejos de alimentación: succión, deglución, protución (desaparece entre los 4 y 6 meses y defiende al bebé de otros alimentos, escupiendo todo lo que recibe en la parte externa de la lengua). De debe valorar que estén presentes los movimientos de masticación, que generalmente aparecen entre los 5 y 9 meses.
La producción de enzimas del páncreas que intervienen en la digestión aparece a los 6 meses. 
Desde el nacimiento del bebé hasta los seis meses de edad, la filtración glomerular funciona al 25%; seis meses después aumenta su funcionamiento entre 60 y 80%.

Para poder comenzar con la alimentación complementaria, el bebé ya debe permanecer sentado, sostener su cabeza de manera adecuada, columna vertebral erguida y ser capaz de pasar objetos de una mano a otra.

Esquema de alimentación complementaria (OMS):
  • Iniciar después de los seis meses de edad, y ya que el bebé pese al menos seis kilos.
  • Se debe iniciar con papillas, posteriormente molida, triturado y enteros, conforme la capacidad de masticación del bebé.
  • Usar alimentos básicos familiares.
  • Sólo utilizar alimentos posteriores a tolerancia.
Todos los alimentos deben ser introducidos poco a poco, tomar en cuenta que el bebé no debe ser expuesto a alimentos caducos o viejos, con mucha sal o conservadores. Se debe respetar el deseo del bebé cuando ya no quiere más alimento.
Se debe fomentar que el niño tome agua, ya que se ha observado que una buena hidratación mejora los procesos cognitivos, provoca un mejor estado de ánimo, mantiene la regulación térmica, permite una mejor función cardiovasclar, a la larga disminuye el riesgo de cáncer en vejiga.

En situaciones particulares, como cuando la mamá es vegetariana, o no consume suficientes productos de origen animal, es necesario suplementar a los bebés con vitamina B12. Cuando la madre presenta deficiencia de vitamina D, se le debe suplementar y tener exposición solar. La vitamina K se suplementa desde el nacimiento por norma.


Es necesario asegurar un aporte adecuado de hierro durante los dos primeros años de vida del bebé, ya que el aportado por la leche materna no es suficiente después de seis meses, por lo que la alimentación debe incluir alimentos que contengan hierro.
El hierro contenido en la carne y el pescado  se absorbe mejor que el que se encuentra en algunos vegetales, cereales y leguminosas. Esto mejora incluyendo alimentos ricos en vitamina C, como tomate, brócoli, mango, piña, papaya, naranja, cítricos. Algunos alimentos que pueden disminuir la ingesta de hierro son: café, té, alimentos con alto contenido de fibra, alimentos ricos en calcio, o el bebé puede tener anemia. 


El destete se define como la suspensión definitiva de la lactancia matera. Es importante llevarlo a cabo de manera gradual, siendo una decisión madre e hijo, y, de preferencia, debe realizarse después del segundo año de vida. 
Beneficios de la lactancia prolongada en el niño:
  • mejora desarrollo intelectual.
  • mejoran habilidades motoras.
  • mejora su lenguaje.
  • mejora su agudeza visual.
  • disminuye riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • disminuye riesgo de obesidad.
  • disminuye riesgo de mala oclusión dental.
Beneficios de la lactancia prolongada en la madre:
  • disminuye riesgo de osteoporosis.
  • disminuye riesgo de enfermedad crónica.
  • disminuye riesgo de cáncer de mama.
  • liberación prolongada de oxitocina mejora la capacidad de escucha y tolerancia.

BIBLIOGRAFÍA:
Martínez G., A. Alimentación complementaria y destete. Material proporcionada pora la materia optativa de Lactancia Materna en licenciatura de Médico Cirujano, UNAM.







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